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Mebendazol: ¿Qué es, para qué sirve y cuándo aplicarla?

Mebendazol
Mebendazol: ¿Qué es, para qué sirve y cuándo aplicarla?
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Mebendazol es el nombre que recibe un medicamento antiparasitario cuya actuación se centra en evitar que los parásitos aprovechen la glucosa para poder alimentarse, eliminándolos del intestino. Se utiliza para el tratamiento de las infecciones por parásitos que incluyen Ascaris lumbricoides, esquistosomiasis, oxiuros y Necator Americanus.

En este artículo explicamos qué es mebendazol y cuáles son sus aplicaciones principales, sus posibles efectos secundarios y contraindicaciones, las dosis recomendadas y su relación con otros fármacos similares.

¿Qué es mebendazol y cuándo se aplica?

Definir mebendazol implica hablar de un fármaco antihelmíntico de amplio espectro, que es activo por vía oral y que estructuralmente se parece al tiabendazol. Muy efectivo frente a los nematodos gastrointestinales, en conjunción con el pamoato de pirantel se le considera el fármaco de elección para tratar tales infestaciones.

medicamento mebendazol

¿Para qué sirve?

Las principales indicaciones de mebendazol son:

Tratamiento de infestaciones simples o mixtas por:

  • Enterobius vermicularis
  • Trichuris trichiura
  • Ascaris lumbricoides
  • Necator Americanus
  • Anclyostoma duodenale
  • Nematodos
  • Cestodos
  • Esquistosomiasis

¿Cómo se aplica mebendazol? Dosis recomendada y precio aproximado

Mebendazol se suele presentar en comprimidos masticables de 100mg y de 500 mg.

Su administración es por vía oral y cuenta con una baja biodisponibilidad que se debe a una absorción pobre y a un metabolismo de primer grado significativo. Los niveles plasmáticos máximos son alcanzados a las 0.5-0.7 horas y son notablemente distintos de una persona a otra.

La dosis de mebendazol varía dependiendo del problema a tratar, siendo las orientaciones generales las siguientes:

  • Ascaridiasis y tricuriasis: dosis de 100 mg por la mañana y 100 mg por la tarde, durante 3 días seguidos en adultos y niños
  • Oxiuriasis: una sola dosis de 100 a 200 mg. Si no se produce la cura con esta dosis inicial, se deberá repetir una segunda dosis pasados 15 días
  • Triquinosis: 200 a 400 mg 3 veces al día. Con posterioridad, 400 a 500 mg 3 veces al día, durante 10 días
  • Hidatidosis: se precisan concentraciones tisulares altas, por lo que en casos graves se administrarán dosis de 40 a 50 mg/kg/día, que se distribuirán cada 6 horas durante 3 a 9 meses, con el fin de reducir el tamaño del quiste antes de la cirugía

Mebendazol es unido fuertemente a las proteínas del plasma. El fármaco es metabolizado por descarboxilación y produce un metabolito inactivo. Su semivida de eliminación es de 2,8 a 9 horas. Del 5% al 10% del fármaco aproximadamente es eliminado en la orina una vez pasadas de 24 a 48 horas tras su administración. El resto es eliminado en las heces.

Será el médico o farmacéutico quien ajuste la correcta dosis a la patología a tratar, al mismo tiempo que establezca la frecuencia de administración del fármaco.

La toma de mebendazol en principio no debe afectar a la capacidad para conducir u operar con máquinas si bien, en el caso de que aparezca algún síntoma que afecte tal capacidad o la que se precisa para llevar a cabo aquellas actividades que exigen permanecer en estado de alerta, habrán de ser suspendidas hasta la evaluación de tal sintomatología por el médico o la finalización del tratamiento.

El precio aproximado de mebendazol es de 20€, la caja de 30 pastillas de 100 mg.

Efectos secundarios y contraindicaciones

Mebendazol, como cualquier otro fármaco, puede producir efectos secundarios y está sometido a una serie de contraindicaciones, que han de ser previstas antes de comenzar el tratamiento.

Efectos secundarios de mebendazol:

  • Dolor abdominal y diarrea transitorios mientras dure el tratamiento. Esta reacción puede ser la respuesta a la expulsión de los parásitos y aumenta de proporción cuando más masiva sea la infestación
  • Otros efectos secundarios que se comunican durante el tratamiento incluyen: cefaleas, náuseas, vómitos, tumefacción, mareos, tinnitus, alopecia, sofocos, prurito, hipo, debilidad, escalofríos, somnolencia, tos, hipotensión, disminución de la hemoglobina y del hematocrito, incremento del nitrógeno ureico, eosinofilia, cilindruria. En ocasiones muy raras se han reportado también rash, urticaria o angioedema
  • Ocasionalmente y ante la utilización de dosis más elevadas de las recomendadas, se observa un incremento de las enzimas hepáticas y neutropenia e incluso más raramente hepatitis. También se ha constatado algún caso aislado de agranulocitosis

Contraindicaciones de mebendazol:

  • Reacciones de hipersensibilidad al fármaco

Interacciones de mebendazol:

  • Carbamazepina y fenitoína son inductores potentes de las enzimas microsomales hepáticas y pueden aumentar el metabolismo de mebendazol. Tal efecto es susceptible de reducir los niveles plasmáticos del medicamento, si bien este efecto tendrá importancia únicamente en caso de infecciones extraintestinales como pueda ser el quiste hidatídico
  • En el lado contrario, la cimetidina incrementa los niveles plasmáticos de mebendazol, inhibiendo a nivel parcial su metabolismo

Precauciones con mebendazol:

  • Mujeres embarazadas: este fármaco está clasificado dentro de la categoría C de riesgo en el embarazo. Los estudios llevados a cabo en animales no han demostrado efectos tóxicos sobre el embrión así como tampoco efectos teratogénicos con las dosis de 10mg/kg, que equivaldría a la dosis humana. La administración de mebendazol durante el embarazo habrá de ser valorada en función de la necesidad del medicamento y de los posibles riesgos para el feto
  • Mujeres en período de lactancia: no se tienen suficientes datos para determinar si mebendazol se excreta en la leche materna. En pediatría no han sido descritos efectos adversos que puedan asociarse a la administración de este fármaco
  • Pacientes con enfermedades hepáticas: han de utilizar este fármaco con precaución, ya que se elimina principalmente por el hígado, de modo que se puede acumular en pacientes con disfunción hepática, con el residuo de un incremento de las reacciones adversas. En caso de tratamiento muy prolongado, se aconseja una periódica evaluación de la función hepática y de la hematopoyesis
  • Pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Se ha comprobado que en ellos la absorción de mebendazol es mayor, con el consiguiente riesgo de efectos adversos
  • Toxicidad: con dosis de hasta 40 mg/kg administradas a ratas y ratones durante más de 2 años, no se han manifestado efectos carcinogénicos. Asimismo, tampoco han sido observadas mutaciones en la batería de tests estándar de mutagénesis

Otros fármacos relacionados:

Video explicativo sobre fármacos antiparasitarios:

Referencias y fuentes: